El ejército de Escipión el Africano. ¿Un ejército “profesional”?

Tal vez una de las motivaciones por las que empecé hace poco a dedicarme a la recreación histórica de la Segunda Guerra Púnica fue por aquel trabajo que tuve la inmensa suerte de hacer y presentar en 2010 bajo el título Arqueología militar de época romana republicana en Carthago-Nova y su entorno, como tesis de Máster en la Universidad de Murcia. Trabajo que me descubrió un mundo nuevo, el del ejército romano republicano. Siempre que pensamos en las legiones de Roma nos vienen a la mente tipos rudos, generales que buscan venganza y hombres totalmente uniformados bajo un signum a modo de águila. Pero el ejército republicano, por lo menos hasta el año 100 a.C. y las reformas de Mario, es otra cosa muy distinta.

Personas de todas las capas de la sociedad romana, siempre dependiendo de su status y de su dinero, eran llamadas cada vez que había un conflicto para elegir de entre sus miembros a los que ocuparían las cuatro líneas de esta legión totalmente diferente a las que solemos ver en cine, tv, novelas. Hay que pensar por un momento que eres un campesino que está tranquilamente cultivando tus tierras cerca de la ciudad de Roma y, de repente llega un emisario del Senado que ordena que todos los hombres desde lo 16 años tienen que presentarse en el Campo de Marte para la selección, por edades y por dinero, del nuevo ejército compuesto, siempre en esta época salvo en contadas ocasiones -durante la IIGP hubo en movimiento hasta 28 legiones- por cuatro legiones al mando de dos personas designadas como cónsules por el órgano de gobierno.

Sudor frío, una sensación de no saber si vas a volver, revisar el arcón de tu padre para coger esa espada desengrasada y revolver entre las habitaciones para encontrar las caligae -botas militares con clavos-.

De ese tipo de gente, ciudadanos romanos desde el más pobre al más rico, estaba compuesto el ejército que acompañó a Escipión -más tarde llamado Africanus– a Iberia, o Hispania, como comenzaría a llamarse tras la llegada romana a la península. Para echar más leña al fuego, al llegar a Tarraco el panorama es desolador: los restos del ejército que había acompañado en el año 212 a.C. a los cónsules enviados a Iberia -casualmente el padre y el tío de Escipión- y que habían sido asesinados en la batalla de Ilorqui, aguardan asustadizos la llegada de tropas de refuerzo mientras que el púnico campa a sus anchas realizando razzias, ataques contra los pueblos iberos que no se unen a su causa, y Aníbal continúa en Italia.

¿De qué tipo de soldados está compuesto este ejército?

Ya hemos hablado de las dificultades a la hora de hacer una legión, hábilmente descritas por Polibio en el libro IV de sus Historias. Siguiendo al mismo historiador y para que veáis lo diferente que puede llegar a ser la realidad, aquí os describo grosso modo qué tipo de soldados vamos a encontrar:

1. Velites: Son la llamada “infantería ligera”. Los muchachos más jóvenes y gente con menos poder adquisitivo forman esta línea, armada únicamente con un escudo redondo y las llamadas hastae uelitari, hasta 6 jabalinas cortas con punta de madera o metálica. Las usaban para tirarlas al enemigo y desoncertar al mismo, mientras se movían con rapidez, pero muchos de ellos morían al ser los primeros que entraban en batalla.

2 y 3 Hastati y Principes: Son personas más mayores y que van armados, esta vez sí, con espada (gladius hispaniensis, campovalano,… ). La mayoría de ellos, para proteger los órganos centrales como el corazón, llevaban una plaquita de bronce llamada cardiophilax. Otro elemento que les caracteriza es el scutum un escudo que sirve para tapar casi todo el cuerpo a la hora de adoptar la posición de ataque. Estos ya se pueden permitir el llevar casco, que varía entre el archiconocido Montefortino al menos conocido Apulo-Corintio o el Ático modificado. Y su arma más característica es el pilum, pero de forma bastante diferente a los que podríamos tener en mente de época imperial. Este vale para engancharse al escudo del contrario al ser lanzado, con lo que queda inutilizado y el rival es un blanco fácil (tranquilos, que abajo hay fotos)

4. Triarii: Era la última línea, formada por personas más expertas y que además podían costearse el tener cota de malla, llamada lorica hamata, y una lanza parecida a las que llevaban los hoplitas griegos. Por lo demás, vestían igual que la línea precedente.

Cota de malla de origen celta, cascos griegos, escudos celtas. El ejército romano de esta época está muy influenciado por estas culturas y eso se refleja en su indumentaria. Debemos tener en cuenta que hasta hacía pocos decenios se luchaba al modo hoplítico y vestían como los fieros guerreros griegos que habían participado en la batalla de Maratón, por ejemplo. No es de extrañar que algunos centuriones llevaran incluso un hoplón, escudo circular que da nombre al magnífico ejército griego. Y para más peculiaridad, la persona encargada de llevar a estos valerosos muchachos a la batalla no era otra que Publio Cornelio Escipión, un muchacho de poco más de veinte años, casi sin experiencia militar -si obviamos la participación con su padre en Cannae y todos sabemos como acabó- y que es nombrado Procónsul (no fue Cónsul). Y aún así, conquistaron Krt-Hdst, echaron a los púnicos de Iberia, ganaron la Segunda Guerra Púnica y comenzó la Romanización de Hispania. Cosas, hechos con los que nos sorprende la vida.

Y si os pensáis que los púnicos eran salvajes con el chip Conan activado, estáis muy equivocados, pues si hay un ejército al que influenció la falange griega, fue al cartaginés, pero de eso se hablará en otra entrada. Con lo que todas las visiones románticas sobre el ejército púnico y romano que todavía laten en el subconsciente social general deben ser revisadas.

Ahora sí, las fotografías explicativas:

tribuno y legado

Tribuno -derecha, es uno de los mandos intermedios- y Legado -izquierda, estarían los segundos en la línea de mando, tras el cónsul- de una legión republicana. El tribuno lleva una espada del tipo campovalano, coraza musculada -muy poco común-. (ed. Osprey)

leva

Líneas principales de una legión romana republicana. Tanto el hastatus o princeps como el triarius llevan casco montefortino y espada gladius hispaniensis. El hastatus lleva dos pila pesados (ed. Osprey).

Anuncios

4 comentarios en “El ejército de Escipión el Africano. ¿Un ejército “profesional”?

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s