Lucio Aurelio, un emperador “in”-Cómodo

Junto con Calígula, persona simpática y que siempre saludaba, según sus vecinas, Cómodo es el segundo emperador -a partir de ahora le llamaremos princeps, que es lo que eran- fetiche del que escribe. Además, murió con más o menos la edad que tengo yo ahora, así que un motivo más para dedicarle una entrada. Y también se la debo desde hace mucho tiempo, porque si os fijáis, en varias de las entradas publicadas hasta la fecha cito algo referente a él, su reinado o la recepción que sobre el personaje tenemos en la actualidad, sobre todo en el cine con las películas La caída del Imperio Romano y Gladiator, que no tratan muy bien precisamente al último de los Antoninos, dinastía que, según la corriente general de investigación comenzaría con Antonino Pío en el año 137 d.C. tras el reinado de Adriano, pero que según otras corrientes historiográficas comenzaría ya con Trajano (98-117 d.C.).

Lucio Aurelio Comodo Antonino nació en la actual Lanuvio (Lanuuium), una pequeña población a unas decenas de kilómetros de Roma en 161 y fue el único hijo varón que le sobrevivió a Marco Aurelio. Tal vez por eso, cuando nos acercamos a leer a las fuentes más cercanas a la época de Cómodo, que son Herodiano (175/180-250 d.C.) junto con Casio Dión (155-235 d.C.), hablan de la preparación que tuvo el futuro princeps desde pequeño, acompañando a su padre a algunas campañas militares, viviendo dentro del ejército y siendo entrenado en las artes y en la guerra por igual. Y sí, lo más seguro es que para escribir este texto se basaran en la vida de Caligula que escribe Suetonio, puesto que existen paralelismos entre ambos emperadores: jóvenes y deseados en un principio, y asesinados al final de su reinado.

Debemos imaginar a un muchacho imberbe, casi púber, al que la vida le cambió por completo aquel 17 de Marzo del año 180 cuando su padre, el gran emperador que intentó en vano acrecentar y mantener las fronteras germanas del Imperio luchando contra hordas de marcomanos y otras tribus, murió repentinamente de unas fiebres -lo siento muchachos, Cómodo no mató a Marco Aurelio-. Automáticamente, Cómodo se convertía en princeps, la persona que dirigía los designios de un imperio que abarcaba casi toda Europa, Norte de África y Oriente Próximo. Un muchacho de tan solo 18 años. El miedo a esa responsabilidad, la agonía por la pérdida de un padre del que no te has podido despedir -Marco Aurelio murió en Vindobona, actual Viena- irrumpen de repente en una mente que está todavía formándose.

Si hacemos caso a las fuentes escritas, como Herodiano, Dión Casio, Hisrtora Augusta (SHA), desde el comienzo del reinado serán muchos los que intentarán influir en la frágil mente del joven princeps.

…algunos miembros de su séquito, que con engaños habían logrado arrimarse a Cómodo, intentaban minar el carácter del joven emperador, su mesa era frecuentada por parásitos que medían la felicidad por su estómago y por sus vicios más abyectos…

(Herodiano, Historia del Imperio Romano…L.I 6; 1).

Esa inclusión de personajes que se aprovechan de la figura de Cómodo, se podría deber a la eterna discusión que se contempla en algunos escritores antiguos sobre si es mejor un emperador joven e impetuoso, o por el contrario alguien más mayor, maduro y sentado. Es lo que se dice: princpes iuuens versus princeps senex.

Las dificultades golpearon desde el comienzo al joven Cómodo. Acuciado el ejército en la Germania, se vio obligado a firmar un pacto con los marcomanos, hecho este que es muy criticado por Dión Casio, pero que sirvió para que pudiera volver a Roma pronto y hacer frente a los asuntos del Imperio desde la capital. Uno de esos asuntos era su matrimonio, que se produjo un par de años más tarde con Marcia, personaje que tiene bastante que ver con el final de nuestra historia. Leyendo al mismo Herodiano, este nos dice que Lucila -sí, la de Gladiatior, enamorada de Máximo y madre del joven Lucio-, hermana de Cómodo, llevada por la envidia de no ser la “primera dama”, organizaría una conjura para acabar con la vida de su hermano, pero Dion Casio nos dice que fue la locura que ya se veía en el princeps lo que llevó a Lucila a tomar medidas (Her. L. I-8/Cas. L. LXXI-LXXX). Esta conjura acabó, no con la vida de Cómodo, sino con más hueco libre en el Senado.

Tras este primer episodio contradictorio, es cuando según el bueno de Herodiano …este fue, pues, el primer y principal motivo de odio que tuvo el joven contra el Senado… (Her. L.I 8/7-8). Un Senado que ya no volvería a confiar tampoco en él. Y esto es lo que nos hace dudar de la actitud de Dion Casio a la hora de hablar de este reinado, y de otros. No debemos olvidar que Dion fue Senador y que si un senador escribe sobre la muerte de otros senadores a manos de un princeps, no tratará la figura con la obejetividad que debiera.

Comienza entonces una época de rencillas, asesinatos e intentos de acabar con el poder de Cómodo, que tuvo que hacer frente a la figura de Perennio, jefe de los pretorianos y que llegó a acumular tanto poder en la sombra como Cómodo en la luz. Finalmente este fue asesinado por el princeps aprovechando las fiestas en honor a Júpiter Capitolino. El siguiente personaje inquietante de la lista de “amigos” de Cómodo sería Cleandro, el sustituto de Perennio y que se ganó la antipatía tanto del Senado como del Pueblo de Roma (recordad: SPQR). Este señor se dedicó, en ausencia de Cómodo a dejar a la población de Roma sin trigo -recordemos aquí que casi todo el trigo procedía de Egipto, provincia que dependía directamente del princeps que hubiera-. Esto lo hizo para más tarde repartir ese grano, pocos días antes de que llegara Cómodo, y así hacer ver a la población que él, Cleandro, era el que de verdad les daba de comer. Pero la jugada le salió mla, Cómodo se enteró de la estratagema y mandó asesinarlo. Y con estos hechos llegamos al año 190. Otro amigo del princeps se hace con el poder de Prefecto del Pretorio: Quinto Emilio Leto; aunque parece ser que este Leto se hizo más amigo de Marcia que de Cómodo.

Has gobernado doce años, luchando contra todo y contra todos, haciendo frente incluso a una conjura llevada a cabo por tu hermana. Te sientes cansado, abatido y solo. Tu mujer se acuesta con otro. De lo único que tienes ganas es de darte un baño caliente y olvidar todo lo que te rodea, pero caes cual Agamenón bajo el brazo asesino de Egisto y Clitemnestra. Leto, ese prefecto que debía cuidar por tu vida, te la arrebató el 31 de diciembre de 192 d.C.

Aparte de las fuentes antes nombradas, si nos leemos a los autores modernos desde el siglo XVIII con Gibbon, casi todos tienden a comenzar los hechos que explican la caída del Imperio Romano con el reinado de Cómodo, pero me gustaría romper una lanza en favor de uno de los principes más jóvenes que tuvo Roma, el cual gobernó en soledad desde los 18 a los 31 años.

P.D.: te la debía, Lucio.

Escultura de Cómodo a modo de Hércules que se conserva actualmente en los Museos Capitolinos (Roma) frente a la escultura ecuestre de su padre Marco Aurelio. Según algunos autores antiguos como la Historia Augusta, Cómodo llegó a proclamarse un nuevo Hércules y cambiar los nombres de los meses del año.

Escultura de Cómodo a modo de Hércules que se conserva actualmente en los Museos Capitolinos (Roma) frente a la escultura ecuestre de su padre Marco Aurelio. Según algunos autores antiguos como la Historia Augusta, Cómodo llegó a proclamarse un nuevo Hércules y cambiar los nombres de los meses del año. Como podeís apreciar, es calcado a Joaquin Phoenix.

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